A Nick Reiner le habían diagnosticado esquizofrenia y estaba tomando medicamentos que lo volvieron “errático y peligroso” en las semanas previas a los asesinatos de sus padres, Rob y Michele Singer, según TMZ.
TMZ agrega que los medicamentos de Reiner fueron cambiados tres o cuatro semanas antes del asesinato de sus padres, lo que supuestamente coincidió con un empeoramiento de su comportamiento, y que los problemas de abuso de sustancias pueden haber agravado la situación.
Reiner ha sido acusado de dos cargos de asesinato en primer grado y se encuentra detenido sin derecho a fianza. Aún no se ha declarado culpable, aunque TMZ informa que se espera que se declare inocente por motivos de locura. Su próxima audiencia está prevista para el 7 de enero.




